En un contrato de arrendamiento de la dehesa de la Tierna, en Sierra Morena, en la zona nororiental del término municipal de Córdoba, hemos encontrado una cita sobre el lobo. El contrato, de 27 de septiembre de 1873, lo suscribe Joaquín Losada, como arrendatario, en favor de don José Ramón de Hoces y González de Canales, Conde de Hornachuelos, propietario de la dehesa de la Tierna. Su objeto es el disfrute de sus pastos y aprovechamiento de bellota, no solo de la citada dehesa, sino de una parte del cortijo de Turruñuelos y de una de las cuatro suertes en que se dividía el heredamiento de la Albaida, ambos también propiedad del Conde de Hornachuelos. Para la dehesa de la Tierna se estipula en la primera cláusula del contrato que podrán pastar ovejas, además del ganado de cerda, vacuno y yeguar, y en la segunda Que estando acotada la Dehesa y los demás terrenos que le están agregados, las escopetas que usen los guardas o ganaderos deberán estar cargadas con bala, por cuanto les queda prohibido el poder tirar la caza mayor y menor, y sí solo los lobos, no pudiendo tampoco efectuar ningún género de cacerías, para lo cual deberán ser mastines y no podencos ni de otra clase los perros que tengan para custodia y defensa del ganado.
La referencia al lobo es indirecta, por cuanto se alude a él al hablar de cómo deben usar los guardas y ganaderos sus escopetas, cargadas con bala, solo para tirar a los lobos, pero no para efectuar ningún género de cacerías. Por eso también se alude a que deben llevar mastines para el cuidado del ganado, pero no podencos ni otra clase de perros. Y es que la caza también se solía arrendar en estas fincas y por eso los propietarios incluían en los contratos del arrendamiento de pastos cláusulas que evitaran la caza por parte de los pastores.
El documento es el número 45 del protocolo del notario Manuel Barranco y López, y se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba, signatura p/9669, folios 355r y siguientes.
Curiosamente el último lobo que se mató en Córdoba fue en Navalagrulla, finca próxima a la Tierna, el 9 de mayo de 1951, según relata Mariano Aguayo en su libro Montear en Córdoba (descarga artículo y documento).
Autor: José Luis Reyes Lorite
